En el área que conocemos como Cercano Oriente se desarrollo la historia de numerosos pueblos y las primeras civilizaciones. A fines del cuarto milenio a. c., un proceso de desarrollo cultural en el que intervinieron factores ambientales, demográficos y económicos llevó al surgimiento de los primeros estados en la Baja Mesopotamia formada por los ríos Éufrates y Tigris y el Valle del río Nilo. A pesar de poseer una tecnología simple, estos primeros estados fueron capaces de producir y administrar sus excedentes económicos. Muy pronto pudieron organizar sus estructuras burocráticas complejas de gobierno permitiendoles hacer uso de la fuerza de trabajo de la mayoría de la población en interés del estado y crear con ella una arquitectura y un arte monumentales, destinados a exaltar la figura de sus reyes y honrar a sus dioses.
Una expedición al país de Punt. Inscripción de Henenu
"Mi Señor, ¡qué viva y esté prospero y sano!, me envío para despachar un barco a Punt para traer incienso fresco de los jefes de la Tierra Roja (el desierto) (...). Avancé con un ejercito de 3.000 hombres. Hice del camino un río y de la Tierra Roja un pedazo de campo porque di a cada uno un recipiente de cuero, un bastón, dos jarros de agua, y veinte panes todos los días. Los asnos fueron cargados con sandalias (...). Llegué al mar Rojo, construí este barco y lo despaché con todo, después de haber hecho una gran ofrenda de ganado, toros e íbices (cabras). Luego de mi regreso del mar Rojo ejecuté la orden de Su Majestad y le traje todos los presentes que había obtenido de las regiones de la Tierra del dios (el Punt). Regresé (...) trayéndole costosos bloques (de piedra) para estatuas destinadas al templo."
La sátira de los oficios (fragmento de la instrucción compuesta por un egipcio para su hijo Pepi, que ingresaba a la escuela de escribas. 1300 a.C)
La sátira de los oficios (fragmento de la instrucción compuesta por un egipcio para su hijo Pepi, que ingresaba a la escuela de escribas. 1300 a.C)
"He visto muchos castigos,
¡Aplícate a los libros!
He visto a aquellos reclutados para el trabajo
¡No hay nada mejor que los libros! (...)
Haré que tú ames ser escriba, más que a tu madre,
Haré que sus beneficios aparezcan ente tí;
Es la mejor de las vocaciones
No hay nada como ella en la tierra.
Apenas crecido, todavía un niño,
Es saludado, enviado en misiones,
Apenas vuelto, viste túnica.
Nunca he visto a un escultor como mensajero,
Ni un orfebre es nunca enviado
Pero he visto a un forjador trabajando,
En la boca de su horno;
Con los dedos como garras de cocodrilo
Apesta más que huevas de pescado.
El carpintero que empuña una azuela,
Está más cansado que un trabajador en el campo (...)
El alfarero está cubierto de tierra,
Aunque todavía (está) entre los vivos;
Cava en el barro más que un cerdo,
Para cocer sus cacharros.
Sus ropas están duras por la arcilla (...)
El tejedor en el taller.
Está peor que una mujer,
Con las rodillas contra el pecho,
No puede respirar,
Si pierde un día de tejido,
Recibe cincuenta azotes,
Da comida al portero,
Para que le deje ver la luz del día.
Mira, no hay profesión sin un jefe
Excepto por el escriba; él es el jefe
Por tanto, si conoces la escritura,
Te servirá mejor
Que las profesiones que he mostrado,
Cada una de ellas es peor que la otra.
Un campesino no es considerado como un hombre
¡Ten cuidado!


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